De Raúl Otero Reiche(+)
¡Santa Cruz! ¡Santa Cruz!
Viene del horizonte
y en la carrera dando a cortar luz
con su caballo de torrente y monte.
Bajo el cielo más puro
la intérmina llanura bordea lejanías.
El alma de los jovenes trasciende en un futuro
pletorico de verdes armonías.
Te extraño Santa Cruz, nido de aurora,
solar de los que lloran en tu huella,
lloran la libertad en tus llanuras.
Batallamos por eso hora trás hora
pues de sabemos tan hermosa y bella
que perdonamos hasta ahora tus locuras.
Santa Cruz en un clima de explendores,
con sus vientos, sus árboles, su arena.
Santa Cruz en las dichas y en las penas,
por siempre ciudad de los amores.