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Casi
en todas partes del mundo, los pantanos, praderas inundadas,
cañaverales, marismas y estuarios están bajo amenaza
permanente. En los países desarrollados, una gran parte
ha sido destruida. Los pocos que quedan son vistos más
por su oportunidad de desarrollo que por un beneficio potencial
para la gente y la vida silvestre. Muchos enfrentan amenazas
de contaminación industrial, agrícola y aguas residuales.
Los
pantanos son fundamentalmente importantes para muchas aves. Un
diez por ciento de las aves pueden ser clasificadas como acuáticas
y muchas más dependen de los humedales en alguna época
de sus vidas. Las tierras húmedas son generalmente rica
en especies, contienen únicas comunidades de plantas y
animales, particularmente vulnerables al desagüe, a la contaminación,
a la alteración y a la sobreexplotación humana.
Muchos
humedales son escala clave para inmensas concentraciones de aves
migratorias. Por esta razón, ellos pueden presentar oportunidades
para el turismo controlado. En el Pantanal boliviano se pueden
apreciar las concentraciones de aves acuáticas más
grandes del mundo, por lo que esta extraordinaria y todavía
bien conservada región de Bolivia debe ser conservada. |